lunes, 15 de agosto de 2011

Rubén Israel nos cuesta “la misma historia de siempre”


“En un país de ciegos, el tuerto es rey”, reza un popular refrán que muy bien podemos aplicar a  la mayoría de los dirigentes y entrenadores nacionales del fútbol, pero quizá la historia que  más nos identifique sería la de la famosa mexicana “Malinche”, que desprecio a su indio azteca, para entregarse en los brazos de un portentoso conquistador español.

   Quiero dejar plenamente establecido que esta apreciación no es por lo que comienza a suceder en la dirección técnica de la selección nacional de fútbol, ni con los actuales entrenadores extranjeros que trabajan en todas las ligas del país, que para ganarse a la afición y a sus contratantes siempre crean las mismas expectativas, sin ahondar en la crisis competitiva que tiene nuestro fútbol.

   Esta situación es ya normal en nuestro fútbol y por esa “forma de ser” de la mayoría de profesionales cuscatlecos vinculados al deporte más popular de este país, que data desde que yo tengo razón del fútbol a partir de la década de los 70´, es que asumimos como cierto “todo lo que provenga de los asesores extranjeros”.
   Lógicamente que también hay muchas personas relacionadas con el deporte, entre entrenadores, periodistas y dirigentes, más analíticas y con mayor conciencia de la realidad del fútbol de esta Nación y esto a lo mejor  no requiera exclusivamente de un alto nivel de conocimientos científicos, sino más bien una apreciación más lógica, de sana crítica, de total independencia y más sincera y objetiva de todos los pormenores (buenos y malos), de lo que sucede en un partido de fútbol donde interviene nuestra selección nacional.

   Después de una victoria de nuestra selección en Estados Unidos, me decía un alto dirigente del INDES, que analiza el fútbol desde una visión más científica y analítica que desde la óptica de “aficionado patriota”,  que “tengo enormes dudas sobre el rendimiento global del equipo. Realmente el nivel y el peso futbolístico que mostramos, difícilmente nos alcance en una eliminatoria mundialista”.

   El Jefe del Departamento de Recreación y Deportes de la Alcaldía de Santa Tecla, Carlos Chacón, que es uno de los pilares de los programas de desarrollo futbolístico que ejecuta esa comuna en las áreas de la capacitación de entrenadores y la formación de niños y jóvenes (Escuelas de fútbol y proyecto de talentos), dice que no entiende en que dimensión ven los juegos, por ejemplo, muchas de las personas que narran los partidos de fútbol de nuestra selección.
   “Yo se que son juicios y análisis muy subjetivos y personales que se hacen en las transmisiones de esos juegos, pero deberían de pensar que también la gente –niños y jóvenes-- los están viendo y a veces uno ve otra cosa distinta de lo que se está comentando”, me explicaba Chacón, lo cual me recordó las frases de un niño de la escuela de fútbol tecleña (Eduardo Ramos, del tercer nivel), después de que El Salvador le ganó a Venezuela: “Con ese fútbol, México nos volverá a meter cinco a cero”.

   Después de ese juego, Rubén Israel, técnico uruguayo de la selección nacional, dijo con gran “patriotismo” que “los salvadoreños son jugadores que se ajustan a cualquier sistema táctico”.

   “Esa polivalencia es la que me permite hacer diferentes movimientos tácticos, sabiendo que los jugadores cumplen a rajatabla”, dijo Israel a los medios.

    La Asociación de Futbolistas (AFES), retransmitió esas declaraciones en “facebook” y realmente no se conque objetivo lo hicieron, porque ni siquiera agregan una pequeña opinión al respecto, lo cual sería saludable para que asociaciones como estas, ganen imagen y formen opinión, como también lo fuera para la Asociación de Entrenadores (AEFES).
   Digo esto porque después de trabajar y estudiar por tantos años dentro del fútbol nacional y de tener la opinión especializada y científica de varios profesionales en el área de la formación y desarrollo del fútbol, como los técnicos españoles que nos han visitado en los últimos 10 años de la Escuela de Entrenadores de la Real Federación Española, que encabeza Mariano Moreno, quien por cierto estará de nuevo en el país en el mes de octubre y específicamente del alemán Horst Wein, sabemos perfectamente que uno de los más graves problemas del fútbol de alta competencia de El Salvador, es que no se forman ni desarrollan jugadores polivalentes “que se adapten a cualquier sistema o variante táctica que un técnico quiera realizar”, como lo asegura el entrenador uruguayo.

   Como entrenadores que trabajamos en el área formativa, sabemos perfectamente que en El Salvador no existen “procesos futbolísticos sistemáticos” con los cuales se puedan formar jugadores polivalentes que son los referentes del  “fútbol moderno”, llamado así por las siguientes razones: 1.- La facilidad con que los equipos se transforman tácticamente en defensa y en ataque, 2.-  Por la dinámica de juego que permite que los jugadores se muevan rotando constando de posiciones y mantengan el ritmo de juego debido a la educación y preparación física que tuvieron en su etapa de desarrollo y 3.- Se cuente con jugadores que se muevan por la izquierda o la derecha, porque manejan los dos perfiles y se adaptan a esas diferentes posiciones.

   Todos esos son factores entrenables que se potencian en esos procesos formativos, que no existen sistemáticamente en El Salvador, porque la FESFUT no tiene ni idea de estas planificaciones a largo plazo, aunque de manera privada los esté haciendo FESA y otras pocas escuelas o academias de fútbol.
   Muy diferente es que por las grandes condiciones técnicas innatas de nuestros seleccionados, muchas veces se vean obligados a hacer circunstancialmente esas permutas o coberturas que Israel llama variantes, pero se hacen más en el fútbol doméstico o contra rivales débiles, porque como dijo ese niño escuelero, esa polivalencia ya no funciona contra México o los Estados Unidos.
   Cosa muy diferente también es que los jugadores deseen siempre “cumplir a rajatabla”, como dijo Israel, porque son disciplinados, pero eso no quiere decir que sean polivalentes.

   Yo estoy seguro que para el técnico Israel, está labor de polivalencia será mucho más fácil con jugadores como Xavi, Baires, Sosa o Shawn Martín, porque al menos ellos vienen de un “medio proceso”, que inició en las ADFAS, como seleccionados sub-15 que los llevó posteriormente a la Sub-17 de la FESFUT, que trabajó conjuntamente con los programas de talentos de FESA.

   En la Sub-15 yo utilizaba a Gilberto Arnulfo Baires, como lateral derecho o izquierdo, volante central, creativo o de contención; a Sosa lo ubicada de volante creativo, volante derecho, de enganche o de cuantos nombres se le puedan dar a los jugadores ingeniosos que crean y hacen goles; a Xavi le daba amplias libertadas para incorporarse al ataque y más de alguna vez nos definió juegos importantes, mientras a Shawn Hassani Martins Henríquez, lo utilice como delantero, sencillamente porque hacía muchos goles, pero que lastimosamente terminó siendo defensa en Aguila y la selección nacional.

   Lo que dijo Israel sobre la expulsión del capitán de la selección en ese famoso juego contra Venezuela, por  “defender el orgullo patrio”, yo creo que merecerá  un análisis más amplio, porque realmente muchos técnicos nos quedamos con la “boca abierta”, después de escuchar esas justificaciones.
Luis Ríos
luisrios2077@hotmail.com

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